miércoles, 6 de junio de 2018

ROLAND Y LAS PELIS DE DESASTRES (O LOS DESASTRES DE PELIS)





Un tiempo atrás se estrenó una nueva película sobre cine catastrófico, Geostorm (2017 Dean Devlin), y a mí me vinieron varias cosas a la cabeza. Lo primero fue, sin duda, el deja vu inmediato, nada nuevo bajo el sol. Lo segundo, como no, fue el acordarme del, para mí, actual rey de este tipo de cine, el inefable y grandioso (por lo grande y desmesurado de sus superproducciones) Roland Emmerich. Sobre lo primero poco que decir, la actual y preocupante anemia creativa que aqueja a Hollywood (realmente no tanto, pero este tipo de productos, tapan y mucho a los más originales), debida a remakes, reboots, secuelas etc., etc… o pelis que, como esta, copian y/o repiten esquemas y argumentos ya tratados con anterioridad. En el caso que nos ocupa una mezcla de “El día de mañana(2004 Roland Emmerich) y 2012(2009 Roland otravez) con, al parecer, un intento de asesinato del presidente de EEUU (y van….) ¿Alguien dijo Asalto al poder(2013 hola soy Roland, te acuerdas de mi?) u Objetivo: La Casa Blanca(2013 Antoine Fuqua )(y secuela). Curiosamente estas últimas también protagonizadas por Gerard Butler. La verdad es que el parecido en este caso no es casual, ya que el director, guionista y productor (entre otros) es Dean Devlin. Compañero de andanzas de Roland en la gran mayoría de producciones de este.
Original, lo que se dice original, no parece que lo sea mucho el muchacho, no. Ojo que todo lo expuesto anteriormente no es una queja, no me entendáis mal, yo me lo paso como un niño chico viendo tanta destrucción masiva, pero sí es cierto que los esquemas tienden a repetirse hasta la saciedad, y si no tienes “gracia” o ese toque especial (llamémosle punto de locura) que tiene el “maestro” en estas lides, Roland de nuevo, como que la cosa pierde un poco y acaba siendo una acumulación de tópicos, imágenes lo más epatantes posibles (casi siempre lo único que vale la pena)(corrige lo anterior, siempre lo único que vale la pena que esto no es Shakespeare) y poco más. A ver, que Roland no es Coppola, o Welles o Ford, pero sí que (hasta hace poco) le daba ese toque suyo que hacía que perdonaras la escasa (en realidad casi nula) profundidad dramática de los personajes y te lo pasabas bomba como cuando vas a un parque temático y solo quieres que subir una y otra vez a la montaña rusa (bueno, yo en realidad me mareo XD). Ciertamente al pobre Roland hace tiempo que se le ven las costuras, en “2012” su fórmula ya practicamente estaba agotada (y aun así un locurón total de película, en el buen y mal sentido) y en “Independence Day: Contraataque” (2016) hasta a los fans confesos como yo empezaba a darnos vergüenza ajena lo que veíamos. A ver que su cine siempre ha estado en el filo de lo ridículo y lo sublime (dentro de este cine puro de evasión, se entiende), pero con el paso del tiempo, y de las películas, se ha ido agravando cada vez mas. Por compararlo con otro director de cine palomitero como Spielberg o Cameron pues evidentemente no aguanta el tipo, mas que nada porque estos dos si tienen ese algo mas que les distingue como buenos directores en general (por mucho que se les critiquen sus puntos débiles). Esperemos que en proyectos venideros como “Moonfall(si, la luna se cae), otra disaster movie, y un nuevo comienzo/versión de “Stargate” (como veis otro dechado de originalidad el hombre) recupere un poco del pulso perdido y nos ofrezca otro espectáculo descerebrado (solo lo justo) pero divertido y entretenido. 


 
Y pensando en su filmografía, tal vez su mejor película, o al menos la más redonda puede que sea la mencionada “El día de mañana”, con un espectáculo bien medido, sin demasiados excesos y estridencias, con sus tics un tanto reprimidos y unos personajes (y actores) que cumplen lo justo. Digo la mejor o más redonda, que no la que más me gusta ver (eso me da una idea para otro tema) “honor” que reservo para “Independence Day”, donde se juntan destrucción, acción y C/F (variante invasión extraterrestre). Película en la que ya se empieza a vislumbrar la estrella en la que se iba a convertir Will Smith, tirando de carisma, y él empieza a su vez a encontrarse cómodo en ese papel (el de estrella). Lo peor el continuo (y nada subliminal) mensaje patriotero que tanto gusta en los USA (siendo Emmerich alemán no me encaja, pero bueno) y como siempre algunos diálogos estúpidos dichos a su vez por personajes estúpidos. Y lo mejor como decía el carisma de esa estrella en ciernes que es Smith, Jeff Goldblum al que un poco de la ironía de su Ian Malcom de “Parque Jurásico” (1993 Steven Spielberg) no le hubiera venido mal y Judd Hirsch  como complemento perfecto a esa pareja cómica que forma con su hijo. Del resto del reparto solo decir que va desde lo correcto a lo ridículo pasando por el amplio espectro que hay entre las dos definiciones. Aunque siendo sinceros, los revisionados de la cinta (hace tiempo salió una nueva edición) aguantan el tipo como pueden. Repito, no creo que sea su mejor peli, pero si la que mas me gusta ver, que aunque suene contradictorio, para mi funciona así.
Y para terminar no puedo por más que recordar algunos de los “grandes” títulos de este subgénero (al menos para mí) que tan buenos ratos me han hecho pasar, como la estupenda “El coloso en llamas” (1974 John Guillermin) (la que has liao pollito con los fusibles), la cual tuve la suerte de ver en cine años después de su estreno y aluciné con aquel espectáculo en pantalla grande y en aquella época, y que puede que junto a su predecesora (la otra casi calca su estructura) “La aventura del Poseidón” (1972 Ronald Neame) (nos salio mal el truco de Fred Astaire de bailar en el techo) ambas del productor Irwin Allen y la correcta (y llena de estrellas siguiendo la moda) “Terremoto” (1974 Mark Robson) (California tiene ritmo), se podría decir que iniciaron el subgénero tal y como lo conocemos hoy día. Y ya las más modernas “Volcano” (1997 Mick Jackson), que se puede decir vi en el cine en 4D ya que se les fue la mano a los de la sala con la calefacción, y “Un pueblo llamado Dante's Peak” (1997 Roger Donaldson) (volcanes al poder) o la en teoría mas realista “Deep Impact” (1998 Mimi Leder) frente a la mas desmadrada (y superheroica) “Armageddon” (1998 Michael Bay) (iba un meteorito tan tranquilo paseando por el espacio cuando….), formando parte estas cuatro de otro subgénero llamado “La competencia está haciendo una peli sobre tal tema, nosotros vamos a hacer otra también”. La curiosa variante de viaje al centro de la tierra, “El núcleo” (2003 Jon Amiel) (la tierra se duerme vamos a despertarla) con un muy buen reparto, atraído sin duda por los cheques, el cual en su momento y en otro tipo de peli habría podido estar presente en la ceremonia de los Oscars sin despeinarse.  La filosófica “Sunshine” (2007 Danny Boyle) (el sol se duerme vamos a despertarlo o no tomes mucho el sol que te pondrás rojo), bueno, esta la incluyo porque “espiritualmente” debería formar parte del genero aunque estrictamente no se nos muestra las consecuencias para la tierra de ese “apagado” del sol, solo la misión posterior para reactivarlo como en “El nucleo”, “Deep impact” o “Armageddon”. Y para acabar este mini recordatorio (me dejo algunas), la frenética y acelerada (y divertida y aventurera) “Twister” (1996 Jan de Bont) (hijo coge una chaqueta que hace un aire que no veas) del tristemente desparecido Bill Paxton, demostrando que sin grandes estrellas y un reparto competente también se pueden obtener buenos resultados, ojo que con grandes estrellas también, pero tal vez en este caso una gran estrella habría estropeado un poco el gran conjunto que forman la suma de todas las actuaciones, excepto tal vez Jami Gertz, que al igual que su personaje no acaba de tener muy claro que hace por ahí. Me dejo fuera conscientemente de este exiguo repaso de las “disater movies” a los diversos Kingkones, Godzillas (si, el de Emmerich también), Monstruosos, Pacific Rims… etc., mas que nada porque creo que forman parte, por derecho propio de la variante “monster movies”, la cual seria otro subgénero dentro del de desastres. 


Y para terminar una anécdota. Viendo, como comento mas arriba, "El coloso en llamas", se dio la situación, la cual recuerdo como si fuera hoy mismo, de que en la escena en que van a remolcar el ascensor, lleno de gente, con un helicóptero a través de un gancho y un cable, la película, literálmente, se prendió fuego, como oís. Al parecer , el film se quedo trabado en el proyector, y debido al calor que este desprendía, los fotogramas se quemaron, al no soportar tan alta temperatura de manera continua, siendo los espectadores testigos de todo, al quedar reflejado en la pantalla. Como veis, mas realismo imposible. Para que luego digan del 4D.

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